miércoles, 26 de marzo de 2014

2a. quincena Marzo 2012


Reflexiones psicosociales 4: En torno a la celebración de lo femenino.

Mujeriaco.

La vida está hecha de detalles. Culturalmente, tenemos la ocasión de aprovechar los rituales, marcar fechas memorables y así lo hacemos. Las fiestas y celebraciones, las hacemos nuestras con nuestro particular modo de andar en la vida. En ese modo de estar y de ser en la cultura, a veces nos apegamos más a lo que viene dado: la tradición; otras veces, la fuerza del deseo modela nuevas formas. La más reciente celebración, saltándonos la honra justa y necesaria a José María Vargas y a los médicos, fue la celebración del día en homenaje a las luchas reivindicativas de la mujer trabajadora, que ha devenido en la síntesis del llamado Día de la Mujer.
Para ese entonces escribía a mis allegadas: ”Hoy no me quiero poner romántico, como una mañana de otrora, en la que me robé todas las flores de todos los jardines que me encontré; tampoco ultroso, rememorando el terrible origen de la fecha (¿ves?, los gringos, tenían que ser los gringos... ups... también ellos se inventaron el homenaje). Mas, de una u otra manera, yo celebro que los tiempos presentes den para generar múltiples rituales. Bendita seas por siempre, mujer, deseo que te crezcas con y en tus encantos. Que te crezcas en tus vínculos, con voz y con bondad".
La receptividad y gratitud ante el escrito, fue amplia. Me sorprendió y me puso reflexivo. Aunado a ello, mi hija se manifestó con  un escrito, desde una tribuna internacional, sobre el tema: http://www.euroefe.efe.com/1310_en-debate/1501956_101-anos-del-dia-de-la-mujer-y-seguimos-en-la-lucha-por-la-igualdad.html
En tres tiempos, aprecio: la actualización de las luchas reivindicativas, no sólo a nivel laboral sino, en general, en la esfera de derechos humanos; la oda posible a la eterna musa y la valoración de la fuerza de vida que lo femenino implica y que tanta falta hace a nuestro mundo actual.
Las mujeres que me leyeron captaron la esencia del mensaje. Yo confío y me entrego a esa fuerza arrolladora y envolvente de desarrollo humano que parte de la sensibilidad, de la presencia, del compromiso, del amor en acción, no exclusiva de la mujer. Superemos los paradigmas de autoridad, jerarquía y competencia, por un mundo mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario