miércoles, 26 de marzo de 2014

1a. quincena Agosto 2012

Reflexiones psicosociales 8: Mirando en la educación informal.

Acto de fin de curso.

Acaba el tiempo académico y cierran habitualmente las escuelas con una jornada cultural. Sorprende el tono que suelen tener estas celebraciones: niños y niñas se montan en un espectáculo que suele dejar a los padres y a los mismos muchachos con cierto desparpajo, tras salir del acartonamiento que impone la rutina. A veces copa la escena un mimetismo farandulero. Y se acepta sin más. Los artistas de ocasión y sus músicas, parecieran garantizar espectáculos exitosos. Estos modos,  sin mayor creatividad, escamotean una valiosa oportunidad de crear colectivamente algo original.  También suelen estar ciertas formas de honrar tradiciones culturales venezolanistas. Así,  no dejan de estar presentes los calipsos, tambores, las faldas joroperas y los sombreritos de cogollo.
Hay un despliegue habitual de talentos: niños y niñas que destacan en la manifestación de sus virtudes artísticas, sobrados en su manejos de los ritmos, la gracia de sus  movimientos, el dominio de la escena, así como un hermoso contacto con la fuerza del quehacer colectivo. Se muestran cuerpos en  movimiento,  habitualmente constreñidos en el día a día escolar. Un cuerpo sexuado, un cuerpo en expresión de libertades, una expresión corporal que  se deja ver.
Ciertamente, el arte articula y es bonito ver como se da una progresividad entre los cursos, no solo de sus destrezas motoras sino de su manejo conceptual (en lo verbal  y no verbal) para dar cuerpo a sus creaciones. A veces, como decía, se echa mano de clisés culturales, digamos, por ejemplo, con la cultura urbana. Son formas de asimilación. O  burdas copias de modelos audiovisuales en los cuales no se ve mayor asimilación.
Estuve en el acto de mi hijo, saliendo del 6to. Grado. Fue una grata sorpresa ver cómo interpretaron  la situación de fondo del país,  que suele angustiar a los  jóvenes mayores -y a cualquiera-: un deterioro del tramado social, en este caso,  enfatizando un canto de esperanza. Un temprano compromiso con el país. Los padres y madres les regalamos un canto que selló la jornada: Puedes Lograr, de Gloria Estefan a la  que añadimos una estrofa de creación colectiva. Cerraba así: …día a día lo harás, y con ello también crecerás.    

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