1a. quincena Junio 2012
Reflexiones existenciales 4: En torno a los vínculos.
Inter - afectándonos.
Todos nos inter-afectamos. Es ley
de vida: una manifestación fascinante de la diversidad en la unidad. Cierto,
descubrimos que todos somos uno.
El ciclo vital nos va mostrando
matices donde se focaliza la energía: el puro juego del bebé, asimilando el
mundo a través de sus sentidos y sus movimientos, haciéndolo suyo; la
construcción de realidad en los instantes, participando activamente, tomando
para si ese modo conceptual que le es dado desde su entorno; luego se afina la
razón, desde la experiencia concreta, sujeto activo. Las vivencias de orden
social con sus amplios matices emocionales, se imponen. ¡Cuánto juego
compartido hace falta en esa etapa para un aprendizaje llamado a convertirse en
ciudadanía; la sexualidad y los roles sociales van abriéndose camino, tras
aflorar la manifestación intensa de las hormonas; luego la cultura nos toma
como intérpretes de ocasión y nos hacemos exitosos desempeñándonos desde el
despliegue de nuestras potencialidades, floreciendo como homo-faber y homo-economicus; llegan entonces capacidades
y responsabilidades de construir familia y más adelante, ante la merma de
espacios sociales, el enlentecimiento en lo funcional y tal vez algún proceso
decadente, nos encontramos como nunca, ante el despliegue de nuestras
capacidades de visión e intervención sistémica, muchas veces con la
satisfacción de la ruta andada.
En el tránsito por esas rutas, no
estamos solos: compartimos con iguales y con otros en quienes pulsan diversas
necesidades propias de su grupo etáreo.
Sostengo la tesis de que
cualquier persona ubicada en cualquier momento del ciclo vital, debe procurar y
mantener vínculos con otros ubicados más distantes en la línea del tiempo. Y
sintonizar, desde allí, su humanidad.
La relación adultos mayores –
niños, suele resultar particularmente fructífera para ambos. Son los vínculos
los que nos llevan a descubrir nuestra identidad y a forjar nuestra
personalidad. La aceptación incondicional suele jugar un papel inusitado. ¿Se
va descubriendo la magia de abuelas y abuelos?
Si, podemos pasar la vida
enamorados: en – amor – a – dos. Con ese
otro que es múltiple y diverso. Y
también vivir la com – unidad.
¡Activa tus vínculos!
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