miércoles, 26 de marzo de 2014

1a. quincena Junio 2012


Reflexiones existenciales 4: En torno a los vínculos.

Inter - afectándonos.

Todos nos inter-afectamos. Es ley de vida: una manifestación fascinante de la diversidad en la unidad. Cierto, descubrimos que todos somos uno.
El ciclo vital nos va mostrando matices donde se focaliza la energía: el puro juego del bebé, asimilando el mundo a través de sus sentidos y sus movimientos, haciéndolo suyo; la construcción de realidad en los instantes, participando activamente, tomando para si ese modo conceptual que le es dado desde su entorno; luego se afina la razón, desde la experiencia concreta, sujeto activo. Las vivencias de orden social con sus amplios matices emocionales, se imponen. ¡Cuánto juego compartido hace falta en esa etapa para un aprendizaje llamado a convertirse en ciudadanía; la sexualidad y los roles sociales van abriéndose camino, tras aflorar la manifestación intensa de las hormonas; luego la cultura nos toma como intérpretes de ocasión y nos hacemos exitosos desempeñándonos desde el despliegue de nuestras potencialidades, floreciendo como homo-faber y  homo-economicus; llegan entonces capacidades y responsabilidades de construir familia y más adelante, ante la merma de espacios sociales, el enlentecimiento en lo funcional y tal vez algún proceso decadente, nos encontramos como nunca, ante el despliegue de nuestras capacidades de visión e intervención sistémica, muchas veces con la satisfacción de la ruta andada.
En el tránsito por esas rutas, no estamos solos: compartimos con iguales y con otros en quienes pulsan diversas necesidades propias de su grupo etáreo.
Sostengo la tesis de que cualquier persona ubicada en cualquier momento del ciclo vital, debe procurar y mantener vínculos con otros ubicados más distantes en la línea del tiempo. Y sintonizar, desde allí, su humanidad.
La relación adultos mayores – niños, suele resultar particularmente fructífera para ambos. Son los vínculos los que nos llevan a descubrir nuestra identidad y a forjar nuestra personalidad. La aceptación incondicional suele jugar un papel inusitado. ¿Se va descubriendo la magia de abuelas y abuelos?
Si, podemos pasar la vida enamorados:  en – amor – a – dos. Con ese otro que es múltiple  y diverso. Y también vivir la com – unidad.
¡Activa tus vínculos!      

No hay comentarios:

Publicar un comentario