lunes, 24 de marzo de 2014

1a.  quincena Junio 2011


invitación 3: a observar e involucrarse en la recreación infantil  en la plaza LPG.

Génesis de la Cultura Ciudadana.

Fui afortunado en ser maestro en un colegio que brilló por sus premisas y acción educativa: Asociación Para Una Nueva Educación (APUNE). Notable fue el respeto hacia niños, niñas y adolescentes.
Tengo en mis manos un texto del “papá de la psicología infantil” Jean Piaget; un hombre que se ocupó, entre otras cosas, del juego. Y veo su huella en mi aprendizaje. Data de1930 (Procedimientos de la Educación Moral) y mantiene una inusitada vigencia. Parafraseo al maestro:
Es cierto que la disciplina y sentimiento de la responsabilidad pueden desenvolverse sin castigo expiatorio alguno. Paradójicamente, el autoritarismo que pretende educar en ciudadanía, fortalece el egocentrismo.
Hay a quienes les resulta suficiente emanar órdenes para que sean obedecidas desde un respeto unilateral: una relación de presión, sin considerar la posibilidad del respeto mutuo en el cual los individuos que están en contacto se consideran como iguales y se respetan recíprocamente. Este respeto no implica ninguna coacción y da lugar a una relación de cooperación. Esta cooperación constituye la esencia de las relaciones entre niños, niñas y adolescentes en el juego, en una organización de autogobierno o en una discusión sincera y bien conducida.
La vida moral se desarrolla en función de las relaciones afectivas de individuos a individuos. Las relaciones de cooperación bastan para conducir a los niños a un respeto por la regla tal que la simple censura y el sentimiento de aislamiento moral que resulta de la falta, conducen al culpable, a la disciplina común.
Después de los 7-8 años la necesidad de igualdad se reafirma cada vez con más fuerza. Desde entonces, el niño pondrá la justicia por encima de la autoridad y la solidaridad por encima de la obediencia (si no se queda “pegado” en su experiencia con los modelos autoritarios). Es el paso del autoritarismo a la democracia.…
La plaza  de Los Palos Grandes es un espacio de educación informal en donde se suceden múltiples encuentros entre iguales. Es un crisol en donde se forjan aprendizajes sociales de derechos y deberes entre iguales. Juguemos, pues. Y demos la oportunidad de que los participantes en los laboratorios de convivencia de la plaza de LPG establezcan sus reglas. “laborando ellos mismos las leyes que han de reglamentar (el juego de pelotas, digamos), eligiendo ellos mismos el gobierno que haya de encargarse de ejecutar esas leyes y constituyendo ellos mismos el poder judicial que ha de tener por función la represión de los delitos”.

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